Lizzy
Un miércoles 2 de diciembre empezó a escribirse mi historia entre artículos de pasamanería y "otras cosas" - que realmente no sé cómo definirlas -. En fin. Vendían de todo, de todo al por mayor. ¿Un poco? ¿Unos cuantos? ¿Alguito menos? Nada. Todo al por mayor.
Jr. Junín 640 - Cercado de Lima. ¿Qué hacía ahí? No lo entendía, pero tenía que trabajar. De una u otra manera, necesitaba ayudar en casa con algo. Pero si lo que más quería era eso - trabajar - ¿de qué me quejo?
Recuerdo ese día. Enviaba y dejaba mi cv en cualquier lugar que ofrezca alguna oferta laboral. De hecho, quería 'agarrar' algo de la carrera. "No estudio por las puras", pensaba. Pero en estos tiempos 'tan difíciles', todo era bueno. Así fue que llegué a esta tienda.
Con el favor de un amigo de mi hermano, me contacté con la dueña de la tienda y empecé ese mismo día. "Vamos a ver cómo te va hoy y definimos", me dijo la 'señorita'. Al cabo de más de ocho horas de ardua chamba, me quedé. Me cayeron diez soles ese día para mi pasaje. Todo parecía empezar bien, pero no sabía lo que me esperaba. ?
Grecas, blondas, aplicaciones, guipiures, botones, elásticos, hilos, lentejuelas, etc, etc. Habían catálogos de todo lo que vendía, pero no era suficiente.
"¿Se puede vender esto por docena? La señora solo quiere un poco", la pregunta que solíamos hacer. Al menos las tres nuevas, lo hacíamos. Lo peor: el temor de que la 'señorita' te grite. Que fea nota!
No me gustaba - y por eso me salí - el ambiente que se vivía. Gritos de la dueña, almuerzos cronometrados, temores, cansancio, cólera. Todo. Ya no aguantaba más un segundo allí. Sin embargo, debo agradecer la oportunidad que se me dio allí. Gané mi primer sueldo "real". Ayudé en casa, pero ahora ya no queda nada. Algunas cuentas saldadas. Falta, pero seguiré buscando mis sueños.
Hasta la próxima!...
espero no con una queja :)