Una vez más, lo mismo de siempre. Ya para qué hacernos hígado. Más que peruanos, debimos ser realistas. (Me lamento.) No lo entiendo. ¿Perú siempre va a ser menos equipo que los demás? ¿Por qué hasta en nuestra cancha nos dejamos?
Hinchada tienen, dinero hay - poco, pero hay -, ¿qué les falta? ¿Garra? Suena tan a cliché, pero es la verdad. Cuando juegan en el extranjero se rompen el lomo, dan lo mejor de sí, pero cuando toca jugar por la blanquirroja, es otra historia. Ojalá y se dieran cuenta.
De mal en peor
Los chilenos nos dejaron un amargo sabor con el triste 3 - 1. En menos de dos minutos, ya teníamos un gol en contra. ¿Con qué ánimos seguir frente al televisor? "Ya para qué", escuchabas a tu alrededor. "Apaga eso", pedían todos. No, pero una terca que nunca falta por ahí (presente) seguía con la tortura. Renegando, pero siempre con la fe.
Minutos después... ¡Goooool! de Chile. ¿Querías seguir viendo lo que quedaba del partido? Pregunta innecesaria. Pero si apagaron la tv, te perdiste la esperanza del gol peruano. Lo que siguió ya lo vimos. Uno más de Chile y a agachar la cabeza. Historia conocida.
Si con Chile habíamos perdido y en nuestra cancha, ya ni querías imaginarte ¿cómo iban a ser los 90 minutos con Brasil, verdad? Los correos de la Hora del Planeta empezaban a correr. "Desconecta tus electrodomésticos, mejor si sólo es el televisor." La resignación era lo único que nos quedaba. Si ya no jugamos por nada - desde hace mucho -, ¿para qué ver el Brasil - Perú?
Miércoles 1 de Abril, 6:10 pm, ¿te alistaste frente a la pantalla? Si dices que sí, no te preocupes. Ya somos dos. En fin, sea lo que sea, era Perú quien jugaba contra el grande. David versus Goliat... otra vez, perdimos. Esta vez un 3 - 0 nos hacía sentir peor de lo que ya teníamos con lo de Chile. ¿Te asombra? Estamos acostumbrados. Ya no nos afecta. Es tan normal. "¿Cómo quedó la selección?", creías que te preguntaban los que no sufrieron con el partido. "Lo mismo de siempre", tu inconsciente respondía
¿Cuándo veremos a la selección en un Mundial? La respuesta parece tan lejana o, peor aún, parece nunca llegar. Para no hacerles perder la fe en nuestro fútbol, les dejo un videito de esos tiempos de gloria. Cubillas, Cueto, ¡los extrañamos!


Publicar un comentario
Desahógate... no hay censuras! Di lo que quieras!